GLOVO EN EL PUNTO DE MIRA



Un ciclista más, de los muchos otros cientos que recorren las atestadas carreteras de Barcelona en hora punta. Sólo una cosa le diferencia del resto: una mochila de color amarillo y azul con aspecto de ser bastante pesada que lleva en la espalda,llena de alimentos listos para consumir que debe entregar a unas pocas manzanas de donde se encuentra.

Cada vez es más habitual ver a estos peculiares repartidores a domicilio, y nos asombran menos sus extravagantes «neveras» portátiles. Se podría decir que, de tan acostumbrados que estamos a ello, no les prestamos tanta atención, y como el resto de los peatones y conductores, sufren accidentes provocados por nuestros descuidos al volante.

23:20 de la noche. Cruce entre la calle Balmes con Gran Vía de les Corts Valencianes. En cuestión de segundos, la vida del joven de 22 años de origen nepalí llega a su fin cuando es arrollado por un conductor despistado. Con él, la cena de la familia que había contratado el servicio y no tenía ni idea de la cruda realidad que se escondía detrás de este reparto. Y que, obviamente, se quedó sin su comida.

Este se hubiera convertido en una más de las siete trágicas muertes acontecidas en esta concurrida avenida, si no fuera por UGT, que ha incitado a la Fiscalía para que investigue a esta empresa. Se trata de un servicio de reparto a domicilio fundado en 2015 que opera en las principales ciudades españolas y en otros 23 países a través de una app en la que se pueden encargar una gran variedad de productos que llegarán a nuestros hogares en menos de treinta minutos.

La investigación ha destapado el lado oscuro de la empresa fundada por Oscar Pierre: una red de mercado negro. Es decir, trabajadores dados de alta que subcontratan los repartos a inmigrantes ilegales, como el protagonista de esta trágica historia. Personas que, con el único objetivo de ganarse un sueldo para sobrevivir, arriesgan su vida día a día porque no tienen seguro médico ni contrato como tal.

Glovo ha sido denunciada por incumplimiento del Código Penal al dar trabajo a personas sin darlas de alta en la Seguridad Social y no cumplir las normas de prevención de riesgos laborales.

Riesgos que, visto el accidente acontecido, son bastante elevados, y sólo una persona con verdaderas necesidades económicas se arriesgaría a ejercerlo sin cobertura médica. Puede parecer un hecho muy aislado, pero deberíamos ponernos en situación, pensar en la frustración de estar en un país sin recursos para llegar a fin de mes, y dejar que una gran empresa se aproveche de nuestro trabajo duro sin darle el reconocimiento mínimo que merece.

PAULA Y CLARA.

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